Dicen que el saber no ocupa lugar y en esto,  parece que muchos están de acuerdo. ¿Pero, será cierto en todos los casos?

No es lo mismo una botella llena de un buen vino que de un mortífero veneno… Pues con el saber ocurre lo mismo: no es lo mismo almacenar un montón de datos de dudosa utilidad, que los justos pero bien administrados. Y además, todo lo aprendamos comparado con el total de los conocimientos existentes, dará siempre como resultado un porcentaje parecido…

“Hijo mío, es muy importante que aprendas esto; ya sé que ahora no te va a servir de mucho, pero es fundamental para tu futuro…” Cuántas veces habremos oído esto.

¿No sería más lógico que los pobres humanoides sólo tuviésemos que aprender los datos estrictamente necesarios, dando paso de esta manera a la posibilidad de una formación más amplia y más rica en otros aspectos? El que quiera ampliar, dependiendo de sus posibles aficiones, ya tendrá tiempo para ello.

Pues bien, una vez dicho lo dicho y adelantándome a mi tiempo, me he permitido darle un añadido al refrán con que he comenzado este escrito:

EL SABER NO OCUPA LUGAR, PERO PUEDE QUITAR ESPACIO.

Anuncios